Cómo multiplicar números complejos paso a paso

Ejemplo de cómo multiplicar números complejos usando FOIL: (6+3i)(2+5i) = 12+30i+6i+15i² = 12+36i-15 = -3+36i.

Escrito por

Jordi Briones

Publicado el

7 jun 2026

Índice

Multiplicar números complejos parece más difícil de lo que realmente es: en la práctica, solo hay que aplicar bien la distributiva, recordar que i2 = -1 y ordenar el resultado en parte real y parte imaginaria. En este artículo explico el procedimiento paso a paso, muestro ejemplos resueltos y señalo los fallos que más se repiten en examen para que no caigas en ellos.

Lo esencial está en expandir bien y simplificar con orden

  • Un complejo en forma binómica se escribe como a + bi, con una parte real y otra imaginaria.
  • La multiplicación no se hace “por componentes”; se aplica la distributiva como con dos binomios.
  • La fórmula útil es (a + bi)(c + di) = (ac - bd) + (ad + bc)i.
  • El paso decisivo es sustituir i2 por -1 antes de juntar términos semejantes.
  • Si el producto es con conjugados, la parte imaginaria desaparece y el cálculo se simplifica mucho.
  • Con práctica, este proceso se vuelve mecánico y rápido, que es justo lo que necesitas en un examen.

Qué estás multiplicando realmente cuando aparece a + bi

Un número complejo en forma binómica tiene dos piezas: la parte real, a, y la parte imaginaria, b, que multiplica a i. Yo suelo insistir en esto porque muchas confusiones nacen aquí: i no es una variable cualquiera, sino la unidad imaginaria, y cumple que i2 = -1.

Eso significa que un complejo como 3 + 2i no se trata como si fueran dos números separados que se multiplican “en vertical” o “en diagonal” sin más. Lo que haces es operar sobre todo el binomio. Si uno de los factores es real, por ejemplo 5(2 + 3i), solo distribuyes el 5; si ambos son complejos, el trabajo es un poco más largo, pero sigue la misma lógica algebraica. Con esta base clara, la multiplicación deja de parecer un truco y pasa a ser una aplicación directa de la distributiva.

Una vez que entiendes qué hay detrás de la forma a + bi, la regla práctica se ve mucho más limpia y empieza a tener sentido de verdad.

La regla práctica para hacerlo sin perderte

La forma más fiable de multiplicar dos complejos es desarrollar el producto como si fueran dos binomios cualesquiera. Si tienes (a + bi)(c + di), aplicas la distributiva y obtienes cuatro productos: ac, adi, bci y bdi2. Después sustituyes i2 por -1 y agrupas lo real con lo real, y lo imaginario con lo imaginario.

Paso Qué hago Qué debo vigilar
1 Desarrollo el producto completo No salto ningún término de la distributiva
2 Sustituyo i2 = -1 El término final cambia de signo
3 Junto términos semejantes La parte real queda sola y la imaginaria con i
4 Escribo el resultado final en forma binómica Debe quedar otra vez como x + yi

Si a un alumno le ayuda un truco de memoria, yo me quedo con PIES: primeros, interiores, exteriores y segundos. No es una fórmula distinta; es solo una manera cómoda de no olvidar los cuatro productos. La idea importante es que no multipliques “partes sueltas”, sino el binomio entero. Con esa mecánica clara, los ejemplos salen mucho más rápido.

Ejemplos que conviene dominar en examen

La mejor forma de fijar este tema es ver casos concretos. No basta con conocer la fórmula; hay que verla funcionar en situaciones distintas, porque ahí es donde el cálculo se automatiza.

Producto de dos complejos distintos

(2 + 3i)(4 - i)

Desarrollo término a término:

2·4 + 2·(-i) + 3i·4 + 3i·(-i)

Eso da:

8 - 2i + 12i - 3i2

Como i2 = -1, el último término se convierte en +3. Entonces:

8 + 3 - 2i + 12i = 11 + 10i

Este ejemplo es útil porque mezcla signos distintos y obliga a ordenar bien la cuenta, que es justo lo que suele fallar cuando uno va con prisa.

Un cuadrado de binomio complejo

(4 + i)2

Multiplico el número por sí mismo:

(4 + i)(4 + i) = 16 + 4i + 4i + i2

Ahora simplifico:

16 + 8i - 1 = 15 + 8i

Este caso aparece mucho porque combina multiplicación con un cuadrado de binomio. Si lo haces despacio la primera vez, luego lo reconoces casi de inmediato.

Lee también: Resolver ecuaciones de primer grado paso a paso y sin errores

Un producto con conjugados

(3 + 2i)(3 - 2i)

Aplico la misma regla:

9 - 6i + 6i - 4i2

Las partes imaginarias se anulan y queda:

9 + 4 = 13

Este caso es especialmente útil porque te muestra una estructura muy limpia: cuando multiplicas un complejo por su conjugado, el resultado es real. Enseguida verás por qué esta observación merece una sección aparte. Antes conviene mirar los errores típicos, porque ahí se pierde más tiempo del necesario.

Los fallos más comunes y cómo evitarlos

En este tema no suelen fallar los conceptos grandes; fallan los detalles pequeños. Y esos detalles, en un examen, cuestan puntos muy baratos si no los vigilas.

  • Olvidar el signo de i2. Es el error más típico. El término final nunca se deja como está: siempre se convierte en -1.
  • Dejar productos sin desarrollar. Si escribes solo parte de la multiplicación, el resultado casi siempre sale incompleto.
  • Mezclar parte real e imaginaria antes de tiempo. Primero desarrollo todo; después simplifico. Si lo haces al revés, te puedes confundir.
  • Escribir mal el coeficiente de i. La parte imaginaria es el número que acompaña a i, no i por sí solo.
  • No revisar el signo final. Cuando hay restas y productos negativos, un repaso rápido evita errores tontos.

Mi recomendación práctica es simple: después de cada producto, vuelve a preguntar “¿ya he sustituido i2?” y “¿he juntado bien los términos?”. Ese doble chequeo tarda segundos y ahorra bastantes fallos. Y si quieres acelerar todavía más, el conjugado puede ayudarte en casos muy concretos.

Cuándo el conjugado te simplifica la vida

El conjugado de a + bi es a - bi. Cuando multiplicas ambos, la parte imaginaria desaparece y aparece una expresión real:

(a + bi)(a - bi) = a2 + b2

Esto no es una casualidad, sino una consecuencia directa de la distributiva y de que i2 = -1. En la práctica, esta idea sirve para dos cosas muy claras: simplificar operaciones y comprobar si un resultado tiene sentido. Si te sale un complejo y esperabas un número real en un producto de conjugados, sabes al momento que algo has hecho mal.

Ahora bien, conviene ser preciso: este atajo solo funciona cuando los factores son conjugados. Si no lo son, vuelves al procedimiento normal. Yo no lo presentaría como una salida universal, sino como una herramienta útil en el momento correcto. Con eso ya tienes una base sólida; lo que queda es fijar el método para que no se te olvide en plena prueba.

Una rutina breve para fijarlo antes del examen

Cuando tengo que explicar este contenido de forma realmente útil, prefiero una rutina corta y repetible antes que una lista larga de teoría. Lo que importa es automatizar el proceso.

  1. Escribe los dos binomios completos para no saltarte términos.
  2. Multiplica cada término por todos los del otro paréntesis.
  3. Sustituye i2 por -1 en cuanto aparezca.
  4. Junta la parte real y la imaginaria para dejarlo en forma x + yi.
  5. Comprueba el resultado con un ejemplo rápido o con el conjugado, si encaja.

Si repites esta secuencia con tres o cuatro ejercicios bien elegidos, la multiplicación de complejos deja de sentirse como un bloque raro de álgebra y pasa a ser una técnica mecánica. Y eso, en un examen, marca bastante más diferencia que memorizar una fórmula sin entenderla. Si dominas la distributiva, el papel de i2 y el orden de simplificación, ya tienes lo esencial para resolver estos productos con seguridad.

Preguntas frecuentes

Primero se aplica la distributiva como si fueran dos binomios normales. Así aparecen cuatro productos: ac, adi, bci y bd i2. Después se sustituye i2 por -1 y se agrupan la parte real y la imaginaria para obtener (ac - bd) + (ad + bc)i.

Si multiplicas (a + bi) por su conjugado (a - bi), la parte imaginaria desaparece y el resultado es real. El producto queda a2 + b2. Es un caso muy útil para simplificar cuentas y comprobar si el resultado tiene sentido.

Los fallos más comunes son olvidar que i2 = -1, dejar términos sin desarrollar y mezclar la parte real con la imaginaria antes de tiempo. También es frecuente escribir mal el coeficiente que acompaña a i o no revisar los signos finales. Un repaso rápido después de cada producto evita muchos errores tontos.

PIES es una ayuda para recordar los cuatro productos del desarrollo: primeros, interiores, exteriores y segundos. No cambia la regla matemática, solo te ayuda a no olvidar ningún término cuando multiplicas dos binomios. Si la usas bien, el proceso se vuelve más mecánico y rápido.

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Etiquetas:

números complejos forma binómica distributiva conjugado unidad imaginaria

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Jordi Briones

Jordi Briones

Nací y crecí en un entorno donde las matemáticas siempre fueron una parte fundamental de mi vida. Me llamo Jordi Briones y cuento con 14 años de experiencia en la enseñanza y divulgación de temas matemáticos. Mi interés por las fracciones y su aplicación en la resolución de problemas cotidianos me ha llevado a crear contenido en esta área, donde busco simplificar conceptos complejos y hacerlos accesibles para todos. A lo largo de mi carrera, he trabajado en diferentes contextos educativos, lo que me ha permitido entender las dificultades que enfrentan los estudiantes. Me apasiona ayudar a los demás a superar esos obstáculos, ya sea a través de artículos, guías o recursos interactivos. Mi compromiso es ofrecer información útil, precisa y actualizada, siempre verificando las fuentes y organizando el conocimiento de manera clara y comprensible. Estoy aquí para acompañarte en tu camino de aprendizaje y preparación para exámenes, y espero que juntos podamos disfrutar del fascinante mundo de las matemáticas.

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