Criba de Eratóstenes - guía clara para encontrar primos

El algoritmo de la criba de Eratóstenes, un método para encontrar números primos, se muestra con varias fórmulas matemáticas de fondo.

Escrito por

Jordi Briones

Publicado el

26 mar 2026

Índice

La criba de Eratóstenes sigue siendo una de las formas más claras de entender cómo se identifican los números primos dentro de un rango. Más que un truco de cálculo, es una herramienta de aritmética muy útil para estudiar divisibilidad, descomposición en factores y razonamiento numérico con orden. En este artículo voy a explicar qué resuelve, cómo se aplica paso a paso, en qué casos conviene usarla y qué errores suelen fastidiar los ejercicios.

Lo esencial que conviene tener claro antes de usarla

  • Sirve para encontrar todos los números primos hasta un límite dado, no para comprobar un solo número aislado.
  • El método consiste en tachar múltiplos de cada primo descubierto, empezando por 2.
  • La regla práctica más importante es sencilla: se deja de cribar cuando el cuadrado del siguiente primo supera el límite.
  • Para un examen, el paso que más errores evita es empezar a tachar desde p², no desde 2p.
  • Funciona muy bien cuando quieres listar primos de forma ordenada, pero necesita memoria si el límite es grande.

Qué resuelve realmente la criba de Eratóstenes

Cuando yo explico la criba de Eratóstenes, insisto en una idea: no está pensada para adivinar si un número suelto es primo, sino para construir la lista completa de primos hasta un valor máximo. Eso la hace especialmente útil en aritmética básica y en ejercicios donde después vas a factorizar, buscar divisores comunes o trabajar con múltiplos.

El procedimiento parte de una lista ordenada de números naturales desde el 2 hasta el límite que te hayan dado. A partir de ahí, los números que sobreviven son los primos, porque ya no han podido ser tachados como múltiplos de ninguno anterior. En otras palabras, lo que hace la criba es separar con mucha limpieza los números que tienen divisores de los que no los tienen.

En contexto escolar, su valor no está solo en el resultado final. También entrena una forma de pensar muy útil: ir eliminando opciones imposibles hasta quedarte con las válidas. Esa lógica aparece después en factorización, simplificación de fracciones y resolución de problemas. Y justo por eso merece la pena entenderla bien antes de pasar a los pasos concretos.

Cómo se aplica paso a paso

El método es mecánico, pero conviene hacerlo con orden. Si te saltas una fase, empiezan los errores tontos, que son los peores en un examen porque no vienen de no saber, sino de ir deprisa.

  1. Escribe todos los números desde 2 hasta el límite que te pidan.
  2. Marca el 2 como primo y tacha todos sus múltiplos mayores que él.
  3. Pasa al siguiente número que siga sin tachar, que será el 3, y tacha sus múltiplos.
  4. Repite lo mismo con cada nuevo número no tachado.
  5. Detente cuando el cuadrado del siguiente número no tachado sea mayor que el límite.

La parte que más suele confundirse es la del inicio de los tachados. Yo recomiendo empezar en , porque los múltiplos anteriores ya habrán sido eliminados por primos menores. Por ejemplo, al trabajar con el 5, no hace falta volver a tachar 10, 15 o 20 si ya fueron marcados antes por 2 o 3; lo correcto es continuar desde 25. Esa pequeña regla ahorra tiempo y evita repeticiones innecesarias.

La razón de parar cuando p² supera el límite también es práctica: a partir de ahí, cualquier múltiplo nuevo ya se habría cruzado con factores menores. Ese detalle marca la diferencia entre entender la criba de verdad y memorizarla a medias. Ahora merece la pena verla en un caso completo para que todo encaje.

Un ejemplo completo con 30

Tomemos los números del 2 al 30. Lo primero es escribirlos todos en una fila o en una tabla; luego seguimos esta secuencia:

Primo base Qué se tacha Resultado útil
2 4, 6, 8, 10, 12, 14, 16, 18, 20, 22, 24, 26, 28, 30 Se eliminan todos los pares salvo el 2
3 9, 12, 15, 18, 21, 24, 27, 30 Quedan fuera los múltiplos de 3 que no habían salido antes
5 25, 30 Se completa la criba; el siguiente primo sería 7 y 7² ya supera 30

Los números que no quedan tachados son 2, 3, 5, 7, 11, 13, 17, 19, 23 y 29. Esa lista no es casual: contiene exactamente los primos menores o iguales que 30. En un ejercicio escrito, yo suelo recomendar que se señalen con color o con un círculo los números que sobreviven, porque ayuda mucho a revisar sin perderse entre marcas.

Lo interesante de este ejemplo es que muestra por qué el método es tan limpio: no calcula divisiones una por una, sino que aprovecha la estructura de los múltiplos. Y eso nos lleva a una pregunta natural: cuándo compensa usarlo y cuándo no.

Cuándo compensa usarla y cuándo no

La criba de Eratóstenes funciona muy bien cuando quieres obtener todos los primos hasta un límite. Si el límite es moderado, es rápida, ordenada y muy fácil de programar o de resolver a mano en clase. En informática, su complejidad clásica se suele expresar como O(n log log n), y eso la hace bastante eficiente para generar listas completas de primos.

El problema aparece cuando el límite crece mucho o cuando solo te interesa saber si un número concreto es primo. Ahí la criba pierde atractivo porque necesita memoria para almacenar la lista y porque hace más trabajo del necesario. Si solo quieres comprobar un número, suele ser mejor revisar divisibilidad hasta su raíz cuadrada. Es más directo y consume menos recursos.

También hay una diferencia importante entre teoría y práctica. Sobre el papel, la criba es elegante; en problemas grandes, la implementación necesita optimización: limitar marcas a partir de p², ignorar pares después del 2 o incluso trabajar con listas compactas. No hace falta entrar en programaciones avanzadas para un examen, pero sí conviene entender que el método tiene límites claros. Y eso nos prepara para comparar opciones sin confundirlas.

En qué se diferencia de otros métodos para primos

Para no mezclar ideas, conviene comparar la criba con dos enfoques habituales: la división por prueba y otras cribas más avanzadas. Yo suelo resumirlo así:

Método Para qué sirve mejor Ventaja principal Limitación principal
Criba de Eratóstenes Listar todos los primos hasta un límite Muy clara, sistemática y eficiente para rangos finitos Requiere memoria y no es ideal para un único número
División por prueba Comprobar si un número concreto es primo Usa poca memoria y es fácil de aplicar a mano Se vuelve lenta si el número es grande
Cribas más avanzadas Casos grandes o especializados Pueden mejorar rendimiento en contextos concretos Son más complejas y menos didácticas

En un entorno de estudio, la criba de Eratóstenes gana por claridad. En un ejercicio donde el objetivo es entender la lógica de los primos, pocas herramientas son tan pedagógicas. Si el reto cambia y ya no buscas aprender, sino optimizar mucho, entonces conviene mirar otras opciones. Esa distinción evita elegir el método equivocado por costumbre.

Los fallos que más penalizan en ejercicios

He visto los mismos errores una y otra vez, y casi todos se pueden evitar con una lectura más lenta del enunciado. Los más frecuentes son estos:

  • Tratar el 1 como primo, cuando no lo es.
  • Empezar a tachar desde 2p en vez de desde p² y perder tiempo repitiendo marcas.
  • Olvidar que el 2 es el único número par primo.
  • Seguir cribando más allá de lo necesario, cuando p² ya supera el límite.
  • Confundir “hallar todos los primos hasta n” con “comprobar si n es primo”.

El error más costoso suele ser el último, porque cambia el objetivo del ejercicio. Si el problema pide una lista de primos, la criba es perfecta; si pide decidir sobre un solo número, quizá te convenga otro procedimiento. Cuando uno entiende esa diferencia, la resolución se vuelve mucho más limpia y el planteamiento deja de ser automático para ser realmente lógico.

Cómo estudiarla para exámenes sin aprenderla de memoria

Si yo tuviera que prepararla para un examen de ESO, Bachillerato o una prueba con matemáticas básicas, no empezaría memorizando pasos sueltos. Haría tres cosas muy concretas. Primero, repetiría el proceso con límites pequeños, como 20, 30 y 50, hasta que el orden saliera solo. Segundo, fijaría dos reglas: se empieza en p² y se para cuando p² supera el límite. Tercero, practicaría la presentación visual, porque muchos fallos no son matemáticos, sino de organización en la hoja.

También ayuda mucho escribir la secuencia de primos pequeños de memoria: 2, 3, 5, 7, 11, 13, 17, 19, 23, 29. No hace falta recitar más para ejercicios básicos, pero tener ese arranque interiorizado acelera el trabajo y reduce dudas. Si además relacionas la criba con factores primos y divisibilidad, el tema deja de ser un algoritmo aislado y pasa a formar parte de una misma idea matemática.

En mi experiencia, ese es el punto que más mejora los resultados: no estudiar la criba como una receta cerrada, sino como una forma ordenada de detectar qué números pueden ser compuestos. Y con eso ya tienes una base sólida para rematar el tema con criterio.

Lo que conviene recordar cuando te piden primos en una hoja de ejercicios

La criba de Eratóstenes no está pensada para impresionar, sino para resolver con método. Te da una lista completa de primos, te enseña a reconocer patrones de múltiplos y te prepara para otros temas de aritmética que aparecen enseguida, como la factorización o el cálculo de divisores comunes.

Si te quedas con una sola idea, que sea esta: la criba ordena el problema eliminando múltiplos, no probando uno por uno. Esa diferencia explica por qué sigue siendo una herramienta tan valiosa para aprender matemáticas con sentido y no solo para sacar un resultado rápido.

Cuando la dominas, los ejercicios de números primos dejan de parecer una colección de tachones y pasan a leerse como una estructura lógica bastante elegante. Y eso, en una hoja de examen, se nota mucho más de lo que parece.

Preguntas frecuentes

Sirve para obtener todos los números primos hasta un límite dado. No está pensada para comprobar un solo número aislado, sino para construir una lista ordenada de primos y estudiar divisibilidad, factorización y múltiplos con un método limpio.

Porque los múltiplos menores de p² ya habrán sido eliminados por primos más pequeños. Empezar en p² evita repetir marcas y acelera la criba. La misma idea explica por qué puedes detenerte cuando el cuadrado del siguiente número no tachado supera el límite.

Se escriben los números del 2 al 30, se tacha primero los múltiplos de 2, luego los de 3 y después los de 5. Al final sobreviven 2, 3, 5, 7, 11, 13, 17, 19, 23 y 29, que son exactamente los primos menores o iguales que 30.

La criba es mejor cuando quieres listar todos los primos hasta un límite, porque sigue un proceso sistemático. La división por prueba es más adecuada si solo quieres saber si un número concreto es primo, ya que usa menos memoria y va más directa al caso.

Las dos reglas clave son empezar a tachar en p² y parar cuando p² supera el límite. También ayuda recordar los primeros primos: 2, 3, 5, 7, 11, 13, 17, 19, 23 y 29. Así reduces errores de orden y de presentación.

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factorización primos criba divisibilidad múltiplos

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Jordi Briones

Jordi Briones

Nací y crecí en un entorno donde las matemáticas siempre fueron una parte fundamental de mi vida. Me llamo Jordi Briones y cuento con 14 años de experiencia en la enseñanza y divulgación de temas matemáticos. Mi interés por las fracciones y su aplicación en la resolución de problemas cotidianos me ha llevado a crear contenido en esta área, donde busco simplificar conceptos complejos y hacerlos accesibles para todos. A lo largo de mi carrera, he trabajado en diferentes contextos educativos, lo que me ha permitido entender las dificultades que enfrentan los estudiantes. Me apasiona ayudar a los demás a superar esos obstáculos, ya sea a través de artículos, guías o recursos interactivos. Mi compromiso es ofrecer información útil, precisa y actualizada, siempre verificando las fuentes y organizando el conocimiento de manera clara y comprensible. Estoy aquí para acompañarte en tu camino de aprendizaje y preparación para exámenes, y espero que juntos podamos disfrutar del fascinante mundo de las matemáticas.

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